¿Qué tan conscientes somos de nuestra responsabilidad?


Dos factores fundamentales del coaching son la toma de consciencia y la responsabilidad.

La toma de consciencia es la atención concentrada en lo que estamos haciendo, lo que estamos pensando y sintiendo, a nivel emocional y físico.

Desarrollar la toma de consciencia es reconocer lo que está pasando dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Es saber lo que uno está experimentando a nivel racional, emocional o físico.

La responsabilidad es por otro lado, el valor que nos lleva a determinar la calidad de nuestro desempeño. Es el compromiso que tenemos con nosotros mismos lo que eleva nuestros resultados.

La responsabilidad determina nuestros resultados en la vida. Es la base de una persona proactiva, sabe que todo lo que tiene o no tiene se debe a lo que ha hecho o dejado de hacer en la vida.

Nuestras circunstancias de vida se deben exclusivamente a lo que decidimos hacer o dejar de hacer. Somos los creadores de nuestras circunstancias. Por decirlo de otra manera, somos los únicos responsables de la vida que tenemos. No podemos eludir esta responsabilidad intentando buscar excusas del porque somos lo que somos o tenemos lo que tenemos.

Si alguien sabe lo que quiere en la vida, se esforzará por lograrlo y asumirá la responsabilidad de las acciones que considere necesarias para lograrlos.

James Allen dijo que todas las personas tienen el nivel de éxito en su vida que se han labrado con esfuerzo y dedicación, tanto sea malo como sea bueno. Cuando las personas se dan cuenta que sus actos los han llevado hacia donde están, empiezan a tomar responsabilidad por sus propios resultados.

Una vez que nos hacemos responsables de nuestras circunstancias, empezaremos a dejar las excusas, las quejas, las culpas hacia los demás por nuestra situación y las cambiaremos por reflexión, intención, motivos y energía para conseguir la vida que queremos. Es la base de la fórmula transformacional.

Muchas veces pasamos por alto que este es un juego que tarde o temprano terminará. Al no darnos cuenta de esto, no hacemos nuestro mejor esfuerzo para lograr las metas que queremos para nosotros. Esto, si es que ya sabemos lo que queremos lograr.

Es lo que se llama vivir en automático, hacer siempre lo mismo que nos producirá similares resultados, sin darnos cuenta que tenemos capacidad de crear mejores circunstancias para nosotros. Debemos despertar, salir del automático y responsabilizarnos para alcanzar lo que queremos.

Al eludir nuestra responsabilidad nos victimizamos. Y vivir en el victimismo no suma, sino que resta energía y posibilidades. Al sentirnos víctimas entramos en un estado de pasividad a la espera que venga alguien o algo a mejorar nuestras condiciones. Nos sentimos incapacitados de hacerlo nosotros mismos.

Por el contrario, al asumir nuestra responsabilidad, dedicamos esfuerzo físico y mental en buscar aquello que nos merecemos. Somos los principales agentes que pueden hacer que cambien nuestras propias circunstancias. Y el esfuerzo, constancia y una visión plena de nuestra realidad deseada, serán las bases sobre las que construiremos aquello que deseamos.

Tenemos una situación real y buscamos una situación deseada. La forma de conectarlas es a través de lo que decididamente hagamos nosotros mismos. Si es algo que no depende de nosotros, igual podemos buscar la oportunidad. Es nuestra responsabilidad buscar las oportunidades y aprovecharlas cuando ellas se revelan.

Las circunstancias no hacen a la persona. La revelan a si misma. Uno no puede quejarse que no tiene dinero, si no hace mayor esfuerzo por conseguirlo o si no toma consiencia de la calidad de sus finanzas.

Hay que hacer una pausa y pensar que tanto hemos hecho para lograr aquello que queremos lograr o para salir de la situación en la que no queremos estar.

Al reconocer nuestra culpa por tener menos de lo que merecemos, y nuestra responsabilidad para lograrlo, nos hará conseguirlo. La culpa no viene de fuera, viene de dentro. Pero la utilizamos para excusarnos por no hacer el esfuerzo necesario para dirigir nuestra vida. Es más fácil excusarse que esforzarce.

El tiempo se acaba, es momento de parar a pensar, sentir, y decidir si queremos seguir viviendo como hasta ahora o empezar a hacer lo necesario para cambiar nuestras circunstancias.

Seguro costará mucho esfuerzo, pero es como todo, una decisión propia.

Si quieres cambiar tus circunstancias, toma responsabilidad de ellas. Tu las has creado y las mantienes así.

Tienes lo que tienes, por ser como eres.

#cambio #actitud #coaching

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