La disciplina: el arte de eliminar las opciones

November 29, 2018

      “Una mente disciplinada guía al éxito y la felicidad, y una mente indisciplinada guía           al sufrimiento”  –   Dalai Lama

 

Una línea de acción es el proceso natural que seguimos para obtener nuestros resultados personales. La línea de acción de la mayoría de las personas es la siguiente:

 

Estímulos -> pensamientos -> emociones -> actos -> resultados

 

Esto quiere decir que los estímulos de la vida, que recibimos a través de los sentidos, producen pensamientos. Los pensamientos son los pilares que generan nuestras emociones que forman la fuerza interna para tomar acción determinada. Y las acciones producen resultados.

 

Este es el proceso natural y normal que utilizamos, a menos que desarrollemos la conciencia plena, para cortar con el flujo de este proceso.

 

Si no somos conscientes de lo que pasa dentro de nosotros, tendemos a reaccionar emocionalmente, ya que el cerebro emocional es mucho más rápido que el cerebro racional. En este punto, somos como cometas que lleva el viento, estamos a merced de nuestras emociones.

 

Podemos cortar el flujo de esta línea de acción, si somos conscientes de lo que pensamos y sentimos. Al entrar en este nivel de contacto interno, podemos identificar la emoción que nos embarga y decidir entre hacer lo que nos manda la emoción, es decir lo que en el momento queremos hacer, o hacer lo que es mejor hacer, en base a la razón.

 

En lugar de reaccionar emocionalmente como antes, insertamos en espacio de raciocinio al preguntarnos ¿cuál sería la mejor forma de actuar en este momento?

Imagina que estás en un momento de ira desbordante, profunda tristeza o ante un momento de euforia desmedida. Pregúntate ¿qué decidiría hacer si estuviera totalmente calmado?

 

 

Cuando Perú clasificó al Mundial el año pasado, volaron las promesas románticas y pecuniarias que una vez pasado el momento, fueron difíciles de cumplir, ya que se trataron de promesas emocionales.

 

Lo mismo pasa con la motivación, que es un estado emocional que libera energía y nos hace ser productivos. Cuando estamos motivados somos muy eficientes, pero al desaparecer la motivación, nuestra energía baja y nuestras ganas de hacer las cosas desaparecen. 

 

¿Qué hacer cuando estamos desmotivados?

 

Hay un viejo proverbio oriental que dice que los novatos actúan bajo motivación y los experimentados actúan bajo disciplina.

 

La disciplina es la actitud coherente entre lo que se debe hacer y lo que finalmente se hace. Estar motivado está muy bien, nos hace creativos y virtuosos, pero es necesario desapegarse de la motivación para actuar en su ausencia, y para ello está la disciplina.

 

Parafraseando a Picasso "Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando"

 

Debemos cortar el flujo de línea de acción visto líneas arriba, que nos lleva a hacer las cosas cuando tenemos ganas de hacerlas, cuando estamos motivados, para en su lugar hacer lo que se necesita hacer en favor de un resultado productivo y beneficioso para nuestros proyectos.

 

Si nos dejamos llevar por nuestras emociones, tenderemos a evitar hacer muchas de las cosas que no queremos hacer, pero es necesario hacer. Debemos empezar a impulsar nuestra disciplina en base a la acción racional.

 

Para ello es importante hacer una lista de tareas que necesitan ser hechas, sin diferenciar si nos gustan o no, si queremos hacerlas o no. Lo primordial es la necesidad de hacerlas.

 

Y para ello debes eliminar las opciones.

 

¿Cuáles pueden ser las opciones?

 

1)     Hacer lo que se tiene que hacer, o hacer lo que se quiere hacer

2)     Hacer lo que se tiene que hacer, o cambiarla por una tarea no urgente y no diagramada

3)     Hacer lo que se tiene que hacer, o postergarlo

4)     Hacer lo que se tiene que hacer, o encontrar cualquier otra excusa para no hacerlo

 

Debemos establecer las necesidades de acción y eliminar cualquier opción que nos permita no hacerlo. Las opciones nos dan posibilidad de elegir, y al ser seres humanos, mayormente elegiremos lo que preferimos hacer, infravalorando la contundencia de aquella tarea primordial a mediano o largo plazo.

 

El darte opciones tiende a disminuir tu productividad. No te sientes en lo que emocionalmente quieres hacer, siéntate en lo que racionalmente se necesita hacer según tu plan estratégico para lograr tu objetivo.

 

Como todo, lo más difícil será iniciar este nuevo hábito. Luego se irá haciendo más fácil. No todos lo pueden hacer, por eso es un arte.

 

Si quieres ser disciplinado, esquematiza tu lista de tareas y elimina las opciones. Tal vez necesites algunos descansos, pero lo recomendable es terminar la tarea antes de empezar otra.

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Featured Posts

I'm busy working on my blog posts. Watch this space!

Please reload

Recent Posts
Please reload

Search By Tags
Please reload

Follow Us
  • Facebook Classic
  • Twitter Classic
  • Google Classic
  • Facebook Social Icon
  • Twitter-icon
  • LinkedIn Social Icon
  • Instagram
  • unnamed

© 2017 Derechos reservados por Nexus Sinergia S.A.C.